Viajar
a Pie |
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Pacific Crest Trail, 2006: Norte de California
Sección 11: Echo Lake - Truckee |
Día 73: Echo lake - High point after Phipps Creek (22 m. / 35.4 km.)
La mayor parte del grupo reunido en Echo Lake afirma que no va a parar en Pooh Corner y que caminarán directos hasta Sierra City. Comprendo que Pooh Corner está, quizá, demasiado cerca: sólo tres días desde Echo Lake pero... ¿cómo pasar de largo Pooh Corner?
Pooh Corner es el nombre en el PCT del retiro vacacional de los Person, Bill & Molly que, como tantos otros, rememoran sus tiempos de thru-hikers recibiendo a los que cada año pasan cerca de Truckee, California. Técnicamente, me vendría mejor continuar sin parar hasta Sierra City (4 ó 5 días) pero pienso en el especial ambiente de los trail angels y ¡no puedo saltarme Pooh Corner!
Me despido de los Porto y salgo de Echo Lake por la mañana, flanqueado por Giddy Up y Heike. El PCT comienza bordeando los dos lagos Echo (Upper & Lower) y la serie de pequeños chalets en sus márgenes, sólo accesibles por el lago (o el PCT). Pronto quedan atrás según el sendero se introduce en Desolation Wilderness, una hermosa zona que recuerda muchísimo a la Alta Sierra. Aquí, la altitud media es mucho menor ("sólo" alrededor de los 2500 metros) pero, por alguna razón, hay pocos árboles, de ahí el nombre de Desolation y su similitud con las grandes alturas de la Sierra Nevada. Y, para ahondar en el parecido, vuelve a aparecer la nieve en grandes cantidades.
El PCT atraviesa una cuenca repleta de lagos de los que el más grande y espectacular, Lake Aloha, me recuerda mucho a aquel precioso lago de las mil islas (Thousand Island Lake) de hace un par de semanas. Aloha tiene, también, multitud de islotes y es un lugar simplemente paradisiaco. Me quedaría aquí a pasar la noche pero son las 10.00 h. y el viajero agonías que hay en mí no me permite tal cosa sin anestesia previa.

Lake Aloha
Hay bastante tráfico, lo que evidencia el hecho de que ya es julio, la gente está de vacaciones y esta es una zona muy popular. Me quedo con el encuentro con esa simpática pareja compuesta de padre e hijo; el hijo, 10 añitos de nada, quiere hacer el PCT cuando sea mayor y me ve como una especie de héroe y no se da cuenta de que, en el fondo, es al revés: el héroe es él. Ya me hubiera gustado a mí haber sido como él cuando tenía 10 años. Y cuando tenía 20.
El sendero pierde altura y abandonamos la nieve pero no la ristra de lagos, que se siguen sucediendo, cada cual con su encanto particular. Uno querría quedarse a pasar el día en todos pero la disciplina del viaje dice que para alante... y, el PCT, que para arriba, otra vez.
Y esta vez el ascenso es serio, hasta el punto de que casi rememoro uno de esos pasos de la Alta Sierra. Esta vez es el más modesto Dicks Pass que, con 2800 m., tiene una cara norte repleta de nieve. Allí arriba me encuentro con otros viejos conocidos: Larry, Sandy y Elevator y me limito a seguirles pendiente abajo en una zona de orientación delicada... pero no por mucho tiempo; una vez abajo, desaparece la nieve y ya se puede volver a caminar pensando en musarañas.
Más y más y más lagos para una jornada realmente espectacular. Me alegro mucho de ver que la vida no acababa en la Alta Sierra y que la Sierra Nevada continúa ofreciendo alimento para el alma. Inmejorable respuesta para la eterna pregunta del qué hago aquí o por qué estoy haciendo esto.

Restos nevados y lagos azules son la tónica hoy
Hacia el final del día, el PCT pierde altura y ya la cosa no es tan bonita. Phipps Creek es un sitio muy agradable para pasar la noche salvo porque la mitad, o más, de los mosquitos del mundo están buscando comida por allí. Me acabo de reunir con el trío de antes y ni ellos ni yo tenemos duda: hay que coger agua y seguir adelante.
Buena idea: un poco más allá, en lo alto de una pequeña cresta, no hay agua pero sí una brisa que elimina a los mosquitos del mapa y buenas vistas sobre el valle adyacente. Heike también nos alcanza y pasamos una agradable velada al calor del fuego.
Día 74: High point after Phipps Creek - Granite Chief Trail Junction (28 m. / 45.1 km.)
Después de todas las cosas bonitas que decía sobre esta zona, ayer mismo, la primera parte de este día me enfría los ánimos un poco: elevación más moderada, mucho bosque y varios cruces con pistas convierten a este área en algo mucho más mundano. Afortunadamente, hay más atractivos por venir.
Ya a la altura de la que va a ser última pista forestal del día, el terreno ha vuelto a mirar hacia arriba y los perfiles son más agrestes. Como suele suceder, una parada para comer implica la reunión de los cinco de anoche. Heike también va a Pooh Corner, los demás no, y acordamos llegar juntos hasta allí. A Heike le gusta caminar con alguien. Intentaremos avanzar hoy todo lo posible y llegar mañana a buena hora a Donner Summit y Pooh Corner.
El PCT toma una enrevesada ruta bajo una aérea cresta y esto vuelve a ser muy bonito. Unos cuantos zigzags nos llevan a cruzar la cresta para acabar en una larga travesía por la misma loma, con muy buenos panoramas a ambos lados; especialmente, hacia el enorme y ahora omnipresente lago Tahoe, casi un pequeño mar entre montañas.

Caminando sobre la cresta. Lake Tahoe al fondo
Como suele suceder cuando te juntas con alguien con quien no has caminado antes, aún no hay sintonía y nadie se atreve a sugerir un descanso y, así, seguimos y seguimos y avanzamos más de lo esperado. Bueno, llega el momento en que yo tengo que comer algo o no doy un paso más pero creo que el sentimiento era compartido.
Bajamos, por fin, de la cresta para un corto tramo por la cabecera de un par de valles y de vuelta para arriba. Yo había estimado llegar a esta zona hoy y darlo por bueno pero es pronto aún y decidimos seguir. Como ya me ha sucedido otras veces, Heike me va cayendo mejor con el tiempo; en alguna primera impresión, me había parecido un tanto egocéntrica pero veo que, en el fondo, es agradable y buena compañía. Eso está bien.
Tras un último descanso, seguimos para arriba, hacia una zona alta y muy alpina. Cuando estamos cerca de la nueva divisoria, nos encontramos con Tom, que resulta ser un antiguo amigo de Heike que abandonó su thru-hike por problemas familiares y ahora está recorriendo secciones. Caminaba norte a sur intentando encontrarse con Heike; buen tino.

Un poco de nieve, al final del día
Seguimos los tres monte abajo hasta salir de la nieve y un poco más, pero no mucho; llevamos un día muy largo y estamos cansados y, al pasar por un buen campamento ideal (llano, entre el bosque y junto a un arroyo), no lo dudamos más.
Tom es un señor super-amable y atento y su compañía es de lo más agradable. Heike está tan cansada que se hace un ovillo en el saco y ya no sale más. Ha sido una jornada muy larga.
Día 75: Granite Chief trail junction - I-80 rest area (-> Pooh Corner) (14.3 m. / 23 km.)
Lo bueno de la paliza de ayer es que hoy queda una jornada relativamente corta y relajada. Para cuando estoy listo, Heike y Tom están todavía a medias así que acordamos vernos en la carretera. La primera parte del día es ladera abajo, en un entorno bucólico y muy bonito; la "rutina" de siempre: bosque y prados, numerosos arroyos. En el fondo de un pequeño valle, me encuentro nada menos que a Three Gallon, que hoy está poco madrugador y aún está desperezándose. Me cuenta que los restos de la Dirty Dozen van ligeramente por delante. Nos veremos más tarde.
El PCT vuelve a subir a una cresta y aunque, de nuevo, esto no se puede comparar con lo de semanas atrás, el tramo que sigue es espectacular, con vistas de 360º hacia un mundo donde todo son montañas. No se trata de un mar de picos de paredes verticales sino de una estampa menos extrema donde predomina el verde del omnipresente bosque. El PCT discurre por la misma cresta, uno de esos trozos por los que da gusto caminar.

Esa es mi mochila y esa es mi cresta

Lake Tahoe, aún visible en el horizonte, va quedando atrás
Dado que espero a que me alcancen Tom y Heike, me tomo tiempo para un par de ascensiones próximas y, en esto, el que me alcanza es Three Gallon. Me dice que ha decidido parar también en Pooh Corner y continuamos juntos. Aún nos queda un largo tramo por la cresta esta e incluso tenemos tiempo de pisar algo más de nieve, ya bastante testimonial.
Tom y Heike no aparecen, ni siquiera en la distancia, y eso que, dado lo despejado del terreno, se ve el sendero bien a lo lejos. De hecho, vemos cómo se aproxima un senderista que nos alcanza mientras tomamos un descanso. Resulta ser Giddy Up. No ha visto a estos dos y yo me pregunto dónde están... como había quedado en esperarles en la carretera (Tom tiene su coche allí), dejo recado con un grupo que va en sentido contrario y sigo adelante.
A Truckee / Donner Lake se puede acceder por dos carreteras, la antigua, que es la primera que el PCT encuentra, o la autovía, 5 kms. más allá. Llegamos a la primera y, unos metros antes, nos encontramos el cartel de bienvenida de los Person:

Pooh Corner: free thru-hiker hospitality
Entre otras cosas, nos indica llamarles para que nos vengan a recoger. Esta carretera está bastante muerta; se utiliza, básicamente, para acceso a la pequeña estación de esquí. Hay un bar abierto cerca y vamos allí a llamar a los Person. Nos encontramos con un mensaje donde Bill nos dice que está fuera, tardará unas horas aún en volver y que le esperemos mejor en la autovía, así que seguimos adelante. Cuesta un poco, cuando ya nos habíamos mentalizado de que esto era todo por hoy.
Al poco de retomar el sendero, nos encontramos con Heike y Tom. ¿Dónde estábais? ¿Qué ha pasado? Me cuentan que, nada más salir de campamento, se confundieron de camino y acabaron tardando un buen rato en darse cuenta. Decidieron seguir y retomar el PCT más adelante, de ahí que no aparecieran por ningún sitio y nadie se les cruzara. Pero sí recibieron mi mensaje, vía senderistas en sentido contrario.
Están tomando un descanso. Quedamos en vernos en Pooh Corner. Three Gallon y yo continuamos con poca gana pero mucha determinación por un entorno bonito pero rutinario y que, en estas condiciones, no nos dice gran cosa. Pasada una divisoria, vemos ya la autovía y no hay sensación alguna especial por estar en las montañas.
Para mí, es un alivio llegar a la autovía; estaba cansado y hambriento. Llamamos a Bill Person de nuevo y le dejamos un mensaje: estamos esperando. Al poco rato, llega, nos carga en el coche y nos lleva a Pooh Corner.
El lugar es un precioso chalet a la orilla del lago Donner, a las afueras de Truckee. Los Person viven en Truckee y pasan sus vacaiones junto al lago. Tienen un pequeño rocódromo instalado dentro de la casa y un embarcadero en el lago. Esta vez, la hospitalidad es deluxe.

Jugando en el rocódromo
En Pooh Corner, nos encontramos con Sunny, Tadpole y Rolling Thunder, que continuan juntos. Llegaron ayer y se marchan en un rato. Poco después, aparecen Heike y Tom y ya estamos todos.
El lugar es muy bonito, el ambiente es relajado, sólo quedamos cuatro, una vez se marchan los demás. Bill es un anfitrión encantador, como de costumbre, y se nota, o eso noto yo, que le gusta tenernos ahí. No ya por nosotros, especialmente, sino por los senderistas en general. Bill recorrió el Appalachian Trail hace unos años y sabe de qué va la cosa. Y tiene un perrillo que es un encanto.
Bill es acogedor a tiempo completo, es como mamá: nos hace la cena y todo. Lo pasamos muy bien.
Día 76: Pooh Corner (0 m. / 0 km.)
Un día de descanso imprevisto. La idea era salir por la tarde, cosa que nunca se me ha dado muy bien (yo soy persona de mañanas, creo) y, al final, los acontecimientos me atraparon; pero creo que fue para bien.
Por la mañana, Bill me acerca a Truckee, donde hago mis compras. Truckee es el típico pueblo de la zona: casi más un bosque con casas (y no muchas) que otra cosa. Bill me deja en el centro comercial, yo le pregunto si estamos cerca del centro y me dice "bueno... esto es el centro".
Vuelvo dando un paseo; re-empaqueto las provisiones y ya estoy listo para salir pero estoy perezoso. Cuando vuelve Bill, le pido si me puede llevar al PCT en un rato y me dice que, por supuesto, sí pero que si me voy a marchar sin cenar... hoy, Heike es la que nos hace la cena. Heike es cocinera profesional y Bill ha comprado cosas ricas ex-profeso... y que, si quiero, me lleva al sendero después de cenar. Ya me están liando. Bueno, vale, no puedo decir que no.
La cena está muy rica y, además, nos esforzamos en hacerla especial a base de poner una mesa bonita. Es muy gracioso, esto es como una cena en familia pero nadie es familia. Nos lo pasamos muy bien y yo creo que, el que mejor, Bill.

Cena en la terraza
Y no quiero ser aguafiestas pero se hace tarde y... "esto... Bill, ¿me puedes llevar ahora?" "Sí, claro..." Pero interviene Tom: "¿te vas a marchar ahora?... mira, yo, mañana, tengo que salir a las 5.00; si quieres, te llevo entonces. Si ya te va a dar igual...". Y ya me siguen liando.
Bill: - ¿Qué haces?
yo: - hmm... venga, me quedo
- ¡Calzonazos! (y risas generales)
En cierto modo, me pesaba un poco alterar los planes y quedarme un día entero aquí pero, dado el buen ambiente, creo que me pesaba más marcharme, así que lo daré por bueno.