Viajar
a Pie |
||||||
GR 5: Alpes para las masas

Haciendo amigos en la Combe de Crousette
La sección alpina del GR 5 no ha sido el más memorable
de mis viajes pero ni siquiera en eso se ha salido del guión esperado.
Era un capítulo que faltaba en la serie y un hueco que sentía
que quería llenar; un pelín anticlimático pero no decepcionante.
Anticlimático porque ha supuesto un cierto paso atrás; la presencia
constante de la civilización no me ha dejado lugar para las sensaciones
evocadoras de ocasiones anteriores. Y, como se trata de sensaciones, quizá
es también consecuencia de la historia pasada. Seguramente, el mismo
sendero hubiera parecido distinto hace no tanto tiempo.
Pero no decepcionante: en parte, porque ya imaginaba lo que podía esperar;
y, en buena parte, porque los Alpes son, probablemente, el conjunto de montañas
más espectacular que haya visto nunca: por dimensiones, extensión,
verticalidad o simple presencia masiva. Por momentos, intentaba olvidar que
había carreteras allí abajo y me dejaba empapar por la visión
de un mar de montañas infinito; y daba respeto.
Es significativo que, normalmente, cuando vuelvo de un viaje,
hay una serie o, quizá, un montón de cosas que tengo ganas de
contar. Esta vez, no. Quizá el tiempo y la práctica agotan la
capacidad de sorpresa pero probablemente se trata más de que sobre estas
montañas no espero aportar nada nuevo. Por otro lado, con toda la gente
que transita por los Alpes, quizá no hay tanta que dedique un mes a recorrerlos...
como experiencia, no está mal, pero, a diferencia de otros lugares, esto
no nos va a llevar a ningún sitio al que no se pueda llegar en unas horas.
Los Alpes son el escenario de la historia del montañismo contemporáneo.
En 2009, los Alpes iban a ser, por fin, mi escenario. Probablemente, no el más
memorable de mis escritos para el, seguramente, no más memorable de mis
viajes pero ahora ya me considero parte de una pequeña esquinita de esa
historia. No esperéis grandes hazañas. En el socorrido orden cronológico
de las cosas:
Ideas, inercias y herencias del pasado