Viajar
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España
La península Ibérica es, geográficamente, el resultado del encuentro entre dos mundos, el atlántico y el mediterráneo. Ofrece, por ello, una gran variedad de paisajes y climas en un ámbito geográfico reducido. Por desgracia, la larga historia de colonización humana ha reducido sus áreas naturales a mínimos que hacen casi imposible una experiencia prolongada sin contacto con la civilización humana. Las montañas son el único terreno de juego para alejarse de todo. Por otro lado, el mundo rural ofrece el atractivo de una civilización no tan alejada de la naturaleza y rica en valores culturales que, en combinación con la naturaleza domesticada, permite enlazar rutas interesantes.