Viajar
a Pie |
||||||
Ética
El ser humano tiene una larga historia de depredación de su entorno. Tampoco me voy a extender ahora en esto pero la consecuencia actual es clara: nos queda poco y hay que intentar conservarlo. Esto es tanto una labor de grandes organizaciones como personal de cada uno. De poco sirven leyes, regulaciones o acuerdos a gran escala si no están respaldadas por el compromiso firme de cada cual de nosotros/as.
Todo esto parece tan claro e inmediato que nadie lo discutiría. Sin embargo, la realidad es muy diferente, por desgracia. Basta con salir a la naturaleza y observar para detectar incontables actitudes nocivas. Y, lo que es peor, no sólo por parte de urbanitas fuera de onda sino también por parte de la gente supuestamente amante del medio ambiente: excursionistas, montañeros, gente a la que se supone un cierto nivel de compromiso con el entorno, actúan impropiamente ensuciando, contaminando, destruyendo... sea por ignorancia, por despreocupación o porque "siempre se ha hecho así", la realidad es deprimente y descorazonadora. Sobre todo, cuando uno piensa lo fácil que es reducir nuestro impacto al mínimo. Sólo hace falta un poco de compromiso.
Resulta muy curioso observar cómo esas actitudes son signos de profundos problemas de fondo. Entre lo concreto y lo general, algunas reflexiones con compromiso sobre nuestra posición en el mundo:
Naturaleza, ser humano y desconexión